Alemania en la era Nazi era una Alemania unida. Una Alemania que luchaba por un ideal. Aún siendo un ideal a expensa de millones de inocentes luchaban unidos. Confiaban en un hombre y trabajaron duro por cumplir con su meta. No hay duda que lo que hicieron estuvo mal, pero no hablo hoy sobre lo incorrecto que estuvo el ideal, sino de la gente que trabajó unida. Algo que México no sabe hacer.

Desde hace años me llegan correos, algunos de ellos re-enviados cientos de veces, en los que los ciudadanos no hacen más que culpar a los políticos por todas las desgracias. Correos electrónicos sobre promesas que no se han cumplido, correos en los que desearían que México fuera un país mejor. Sin embargo, todos aquellos correos solo apuntan hacia los errores que se han cometido, y pocas veces dan una solución concreta hacia los problemas del país.

¿Cual es el problema verdadero? Nosotros, los ciudadanos Méxicanos. Vaya, al menos no estamos haciendo protestas estúpidas como Francia, España y Grecia que pocas veces logran un cambio verdadero, pero estamos esquivando el problema verdadero a final de cuentas. El país no está unido, los Méxicanos parece que por naturaleza queremos aplastar a los que nos rodean, no le damos la mano al compañero para que suba, queremos ser los primeros en alcanzar un puesto mejor, queremos ser los que nos reconocen como “los buenos”, a expensas de otros la mayoría del tiempo.

Para que México en realidad mejore tenemos que actuar como un país unido, dejarnos de mamadas, y empezar a cambiar la cultura negativa que nos rodea. Tenemos que empezar a confiar en aquellos que quieren lograr un cambio, y luchar para que se logre. Aquí estamos quejándonos del crimen organizado, de la guerra de los narcotraficantes, de que el IVA subió a 16%, de que se prometió remover la tenencia, en vez de trabajar más, dejar de quejarnos, ayudar a otras empresas y otros individuos, crear una mejor industria, proponer planes de mejora, y lograr cambios verdaderos y concretos.

Tenemos un presidente que está haciendo algo por primera vez en años para combatir el narcotráfico, o al menos disminuir sus consecuencias en la población general. Y nos seguimos quejando. Por el amor de Dios, cierren la boca y pónganse a trabajar. Démosle un aprecio al presidente Calderón por al menos intentar hacer algo positivo en vez de seguir quejándonos de nuestros gobernadores y políticos.

Ahora, después del huracán que ha devastado cientos de calles en Nuevo León y sus alrededores, ¿a quién le echaremos la culpa? Solo falta que algún ingenuo empiece a enviar una cadena de correos culpando al gobierno nuevamente. Es cierto, el drenaje podría estar mejor diseñado, las calles podrían ser de mejor material, pero no es tiempo de quejarnos, es tiempo de ponernos las pilas y comenzar a trabajar en la reconstrucción, en crear mejores planes de contingencia, y en actuar como el país que deberíamos ser.

Volviendo al punto de Alemania: Ellos no se quedaron sentados después de la guerra, no se pusieron a llorar, se pusieron a trabajar, reconstruyeron el país, y se volvieron mas fuertes que nunca, hoy siendo una de las potencias económicas más fuertes de Europa nuevamente. A nosotros nos revienta un huracán y a los dos días estoy escuchando comentarios negativos de que todavía no hay agua, quejándose que el gobierno no está haciendo nada, y todo esto sin saber si realmente está haciendo algo o no. Saquen las palas, las cubetas, las escobas y pónganse a trabajar. Hagan un mapa de daños, envíenlo al gobierno para ayudarles a que establezcan las prioridades. Aquellos en el gobierno: Hagan un plan de rescate y reparación, y pónganse a trabajar. Aquellos que tienen contactos en el gobierno: Insistan, propongan, mejoren.

Si luchamos unidos México puede ser una verdadera potencia mundial. Solo es cuestion de apoyarnos, unirnos, pelear. Esta es una guerra contra nosotros mismos. Para erradicar la corrupción, el narcotráfico, el crimen organizado, y la plena hueva, tenemos que dejar de quejarnos y empezar a actuar como los ciudadanos Mexicanos que somos.